¿Tenés ganas? ¿No te animás? ¿No sabés cómo hacerlo?

Te dejamos algunos consejitos para que pierdas el miedo y te tires al mundo de la pintura…. Estos son los primeros pasos…

  1. Elegir una buena pintura; comprar pinceles y rodillos de calidad. 

Elegir pintura y elementos de calidad es tan importante como el color que elijas. Por eso, tomate el tiempo necesario para encontrar la pintura adecuada para la superficie que deseas pintar.

Una buena pintura y herramientas de calidad darán un mayor poder cubritivo, ahorrando en la cantidad aplicada, logrando un color más uniforme y mayor durabilidad.

  1. Cubrir el lugar para evitar manchas

Con una sábana vieja, cubrir el suelo para que el goteo de la pintura no manche el piso. Los bordes y contornos que rodean marcos, ventanas y puertas pueden ser encintados para poder pasar el pincel sin riesgo de pasarse del límite.

  1. No pintes en días calurosos o húmedos

Claro, a menos que no tengas problema en esperar días a que seque la pintura. Recuerda también abrir las ventanas, no solo para que la superficie seque rápido, pero para ventilar los fuertes olores.

 

  1. Ilumina

Una buena iluminación te ayudara a ver partes que no se hayan cubierto bien de pintura y otros errores, aparte que podrás apreciar mejor el color que escogiste. Abre las ventanas y pinta en el momento del día que este más iluminado. Usa luz artificial cuando sea necesario.

5. Limpia las paredes

Si las paredes están limpias, la pintura se adherirá mejor. Usa una mezcla de agua tibia y jabón de lavar platos. Con una esponja, limpia todas las paredes de arriba a abajo. Deja la superficie secar completamente antes de comenzar a pintar.

6. Quita todo

Mover los muebles es sentido común, pero también recuerda remover las tapas de luz y manijas de las puertas. Si hay clavos en las paredes, quítalos también. Usa masilla de yeso para cubrir los huecos, lija y limpia el polvo.

Esto es sólo el comienzo…. continúa leyendo la segunda parte de esta nota y descubre a tu pintor interior.